Con el paso de los años, el envejecimiento, la debilidad de la pared muscular, de la vejiga y de la mucosa vaginal, así como una episiotomía mal cicatrizada, los desgarros del parto y la menopausia, pueden hacer necesarios distintos procedimientos quirúrgicos o médicos para reparar las alteraciones de la región vaginal y perineal.
El tratamiento puede comprender uno o la combinación de varios procedimientos, seleccionados según las necesidades de cada paciente.
1. Colporrafia anterior
Consiste en reforzar el tejido conjuntivo adelgazado entre la vejiga y la vagina. Este refuerzo tiene como objetivo elevar la vejiga y la uretra, devolviéndolas a una posición más anatómica.
2. Colporrafia posterior
Indicada principalmente para reparar el prolapso de la pared vaginal posterior en casos de rectocele. Su finalidad es reforzar las capas de tejido fibromuscular.
3. Perineoplastia
Reforzamiento quirúrgico de la estructura perineal, mejorando tanto la función como la anatomía de la zona.
4. Vaginoplastia quirúrgica
Incluye la escisión de porciones de mucosa del interior vaginal, que puede realizarse con bisturí, electrodo o láser. Puede combinarse con colporrafia anterior y/o posterior, con o sin escisión de mucosa lateral, según cada caso.
Rejuvenecimiento vaginal con láser
Tratamiento orientado al estrechamiento de la entrada y del interior de la vagina, aumentando el grosor de la mucosa vaginal, mejorando la atrofia vaginal y favoreciendo una lubricación adecuada.
Tratamiento de cicatrices perineales
Indicadas en cicatrices derivadas de partos vaginales complicados o episiotomías.
Incontinencia urinaria
El láser también mejora el suelo pélvico, siendo eficaz en el tratamiento de las pérdidas de orina causadas por el debilitamiento muscular asociado a la edad, los partos o determinadas patologías.
Los tratamientos con láser son no quirúrgicos, no requieren ingreso hospitalario, se realizan únicamente con crema anestésica, son prácticamente indoloros y tienen una duración aproximada de 30 a 45 minutos. Según el estado de cada mujer, suelen ser necesarias entre 1 y 4 sesiones de media.
El objetivo de todos estos procedimientos es lograr una vagina y un suelo pélvico más jóvenes, funcionales y saludables, mejorando tanto la calidad de vida como el bienestar íntimo de la mujer.
Tratamiento eficaz para pérdidas leves o moderadas de orina, sin cirugía.
Apoyo al tratamiento de infecciones femeninas.
Corrección quirúrgica de labios vaginales.
Tratamiento médico de otros problemas íntimos femeninos.
Pruebas preoperatorias para cirugía íntima segura.